Sabor Olímpico

Los Sport Accord World Mind Games constituyen una nueva oportunidad para enfrentar a jugadores del más alto nivel.
Los juegos de este año se desarrollan en el mismo sitio en el que se disputaron los Juegos Mundiales de Deportes Mentales de Beijing 2008.

Sala de Estudio

El recuerdo de aquel evento grandioso le da un sabor especial a estos juegos. La escala es menor, pero la organización cuidadosa del detalle y la calidez de los anfitriones, hacen que uno se sienta a gusto y pueda disfrutar a fondo de las partidas, los comentarios, los encuentros con conocidos y las charlas ocasionales con gente de otros deportes.
En el exterior del edificio, en cambio, el clima no es tan cálido: la nieve cubre los automóviles, las calles y el renombrado “Nido de Pájaro”.

El sistema de torneo, por doble eliminación, otorga una segunda oportunidad a quien sufre un traspié.
El azar, combinado con el sorteo en base a cabezas de serie, hizo que enfrentara en primera ronda a Chen Yaoye 9-dan, uno de los más conocidos entre los jóvenes brillantes de China.
Mi segunda oportunidad fue ante Lin Chi-han 9-dan de China Taipéi, un jugador con una trayectoria larga en su país.
Enfrentar a jugadores de este nivel es siempre una experiencia estimulante, pero requiere desarrollar al máximo la capacidad de concentración, ya que cualquier decido puede ser fatal. Perdí ambas partidas por abandono.
El nivel de juego ha mejorado en Occidente, pero se mantiene la brecha entre el juego profesional y el amateur. Esto se debe, entre otras cosas, a que en las últimas décadas ha aumentado el nivel de los jugadores más fuertes, o sea, se ha profundizado en el conocimiento del go.

El torneo termina para quien queda eliminado, pero no la experiencia, porque es realmente interesante seguir las alternativas de las partidas de quienes siguen en carrera, desde la sala de estudio contigua a la sala de juego.
Chen Yaoye llegó a la final de la ronda de ganadores, pero cayó ante Choi Chulhan 9-dan de Corea, tras un intento fallido de matar un grupo. Lin Chi-han avanzó en la ronda de perdedores, derrotando a su compatriota Lin Chun-yen. Mientras escribo estas líneas, Chen y Lin se enfrentan buscando un lugar en las semifinales.
Es igualmente digno de ver el torneo individual femenino, que se desarrolla en forma paralela al masculino.
En la final de la ronda de ganadoras, Rui Naiwei 9-dan de China, se lanzó en un ataque a fondo contra un grupo de Li He 3-dan (también de China), quien maniobró hábilmente para producir un escape que parecía imposible, y de ese modo forzar el abandono.

También fue interesante de ver la partida entre dos jugadoras amateur que se mantenían en competencia: Natalia Kovaleva de Rusia venció a Vanessa Wong de Gran Bretaña.
Mi mente volvió una vez más a aquellos Juegos del 2008, en los que mi país pudo presentar un equipo completo para todas las categorías en ambos géneros.
La última partida en terminar fue la que enfrentó a Joanne Missingham, 6-dan de China Taipéi, quien fue designada embajadora para representar al go en este evento multi-deportivo, versus Park Jieun 9-dan de Corea.
La partida tuvo un trámite parejo, y sobre el final parecía que la jugadora coreana mantenía una ventaja mínima, pero un yose descuidado la llevó a perder por 3/4 punto (1,5 puntos según el conteo a la japonesa).

Conteo

En este torneo, el conteo es realizado por un árbitro luego que los jugadores retiran las piedras muertas.
El método es el siguiente: para ganar la partida se requiere superar la mitad de los puntos del tablero, o sea 180,5 puntos, contando un punto por cada piedra en el tablero, uno por cada punto vacío rodeado por piedras del propio color, y medio punto por cada punto que se comparte con el adversario en un seki.
Se cuenta el territorio de un solo color. Si de Blanco, a la suma hay que agregar el valor del komi (3 3/4 puntos en este torneo), y ver si supera los 180,5 puntos. Si de Negro, se necesita ver si supera los 180,5 puntos más el komi (en este torneo, los 184,25 puntos).
Para contar el territorio, se reordenan los espacios para que queden múltiplos de 10, agregando o quitando piedras del mismo color en caso que sea necesario. Se llega de ese modo a una cantidad de decenas de puntos vacíos rodeados.
Luego se cuentan las piedras de ese color que han quedado en el tablero, agrupándolas también por decenas.
En el caso de la partida de Joanne Missingham, la cuenta del territorio blanco dio 70 puntos vacíos rodeados y 106 piedras. Sumando el komi de 3 3/4 al total de 176 puntos, se llega a 179 3/4 puntos, por lo cual Blanco (la jugadora coreana) quedó 3/4 puntos por debajo.
Para quien está acostumbrado al método de conteo japonés, todo este procedimiento parece extraño, pero una vez que

se entiende la mecánica, pierde gran parte del misterio.

Los Sport Accord World Mind Games son una oportunidad excelente de competencia internacional.
El nivel de juego está aumentando en los distintos continentes, por lo cual es preciso que redoblemos los esfuerzos por el desarrollo del go en nuestra región.
Por lo pronto, estuve hace poco tiempo en Caracas, Venezuela, dando un apoyo en capacitación para los profesores del programa “Gakko no Go” de enseñanza a niños en edad escolar. Esto, en el marco de un proyecto auspiciado por la International Go Federation, que tiene por objetivo el desarrollo de un sistema de enseñanza del go adaptado a nuestra realidad.
La experiencia de Venezuela es sumamente interesante, y no es la única que está en marcha en la región, ya que hay experiencias valiosas en otros países también.
En la medida que podamos articular esfuerzos, estaremos en condiciones de producir un crecimiento sostenido, y de ese modo ponernos a la altura de otras regiones que nos preceden.
Es un gran desafío que tenemos de cara al futuro.

- Fernando Aguilar

Comments are closed.